¡Haz clic aquí para escuchar la nota y ser parte de la conversación!
En el universo de la distinción contemporánea hay colaboraciones que definen una época. Louis Vuitton × Yayoi Kusama es una de ellas.
Más de una década después de su primera alianza, la artista japonesa y la maison francesa vuelven a encontrarse para reinventar el arte obsesivo de los lunares infinitos, los espejos sin fin y la psicodelia del color en piezas que —literalmente— desaparecen de las boutiques en cuestión de horas.
Arte que se lleva puesto
Yayoi Kusama, ícono vivo del arte contemporáneo, convirtió la repetición en su lenguaje y la obsesión en su firma.
Su universo de puntos —tan hipnótico como terapéutico— ahora salta del lienzo a bolsos, perfumes y prendas, donde la luz parece animar el patrón.
Cada pieza fusiona la artesanía francesa de Vuitton con la sensibilidad vanguardista japonesa, elaborada en los históricos talleres de Asnières.
La colección debutó en Tokio y luego conquistó Nueva York, con instalaciones inmersivas en las que maniquíes hiperrealistas de Kusama “pintaban” las tiendas desde dentro.
En México, la presentación en Louis Vuitton Polanco fue una experiencia sensorial: esculturas, proyecciones y vitrinas convertidas en espejos infinitos.
Más que moda, fue un desempeño de deseo. Cada pieza se agotó y en el mercado secundario ya alcanza un 40% por encima de su valor original.
Faye Mcleod
Obsesión infinita
El encanto de esta colaboración reside en su equilibrio: la serenidad de Vuitton frente a la locura controlada de Kusama.
Los puntos hipnóticos de la artista japonesa transforman los objetos en amuletos visuales.
En una era en la que la opulencia se define por arte, rareza y herencia, esta colección recuerda que la exclusividad no se presume: se conquista.
“Cada punto es una oración por la eternidad”, diría Kusama. Y en Vuitton, esa eternidad cabe en una bolsa.
Image courtesy of Louis Vuitton / Yayoi Kusama Studio Inc.
Meta descripción
Louis Vuitton × Yayoi Kusama vuelve a redefinir la etiqueta de los relojes únicos: piezas entre MXN $21,800 y $212,000 ya se agotan en México.
La colección 2025 reúne arte japonés y artesanía francesa en objetos-deseo de reventa inmediata.