Detrás de los monoplazas, las grandes escuderías y los pilotos estrella existe una industria que mueve miles de millones de dólares. Así funciona el negocio de la Fórmula 1.

Cuando los semáforos se apagan y los pilotos aceleran hacia la primera curva, millones de aficionados contienen la respiración. Pero mientras unos siguen los adelantamientos y las estrategias, otros observan algo igualmente fascinante: un negocio capaz de generar miles de millones de dólares cada temporada.

La Fórmula 1 ha dejado de ser únicamente una competencia de automovilismo. Hoy es una plataforma global de entretenimiento donde fabricantes de automóviles, marcas de lujo, medios de comunicación y grandes corporaciones compiten por formar parte del espectáculo.

Y las cifras explican por qué.

En 2025, la Fórmula 1 generó ingresos por 3,873 millones de dólares, un crecimiento cercano al 14% respecto al año anterior, según Liberty Media, propietaria de sus derechos comerciales.

Pero ¿de dónde sale tanto dinero y quién se queda con él?

Pista de un circuito de automovilismo
Consulta los detalles del Gran Premio de la Ciudad de México en su sitio oficial.

El negocio está mucho más allá de las pistas

Aunque los boletos pueden alcanzar precios extraordinarios, las entradas no son la principal fuente de ingresos del campeonato.

El dinero llega por diferentes caminos.

Los derechos de televisión y transmisión representaron el 31.3% de los ingresos de 2025. Los pagos de los organizadores para celebrar carreras aportaron otro 26.7%, mientras que los patrocinios generaron el 21.7%.

El resto provino de actividades como hospitalidad, licencias y servicios relacionados con el campeonato.

En otras palabras, una buena parte del negocio consiste en conseguir que millones de personas vean la Fórmula 1 sin necesidad de acercarse a un autódromo.

Cada carrera se convierte en un escaparate internacional donde las marcas pagan por aparecer frente a una audiencia apasionada, con presencia en mercados de enorme atractivo comercial.

Tribuna de un circuito de automovilismo con espectadores

¿Por qué las grandes marcas invierten fortunas?

Ferrari, Louis Vuitton, TAG Heuer, Heineken y otras firmas internacionales participan en el campeonato desde distintos frentes: como equipos, socios o patrocinadores.

La razón es sencilla: pocos deportes combinan tecnología, velocidad, competencia y exclusividad de una manera tan reconocible.

Para una marca, aparecer junto a un piloto o en el monoplaza de una escudería puede representar mucho más que publicidad. Es una oportunidad de asociarse con valores como innovación, rendimiento y prestigio.

Baúl de Louis Vuitton para el trofeo de la Fórmula 1
Los baúles para trofeos forman parte de la presencia de Louis Vuitton en la Fórmula 1.

Y el negocio no termina con los logotipos.

Los espacios de hospitalidad, las experiencias VIP y los encuentros corporativos permiten a las empresas recibir clientes y cerrar relaciones comerciales en un ambiente difícil de reproducir fuera del circuito.

La carrera atrae las miradas; las oportunidades de negocio se extienden mucho más allá del domingo.

Área de hospitalidad junto a la pista de un circuito de automovilismo
Experiencias como el F1 Paddock Club permiten combinar la carrera con hospitalidad y encuentros comerciales.

El Gran Premio de México también mueve millones

Basta observar lo que ocurre cada año alrededor del Autódromo Hermanos Rodríguez.

Hoteles llenos, restaurantes con mayor demanda, turistas internacionales y empresas que aprovechan el evento para organizar experiencias especiales.

Según un estudio de AECOM y Formula Money, contratado por CIE, el Gran Premio de México 2025 generó un impacto económico y mediático estimado de $19,840 millones de pesos.

Sin embargo, conviene entender la cifra.

De ese total, $6,715 millones correspondieron a derrama económica directa y $13,125 millones al valor estimado de la exposición mediática de México.

Esto último representa publicidad y visibilidad internacional, no dinero que haya ingresado directamente a los negocios de la ciudad.

Aun así, las cifras permiten dimensionar la importancia del evento para el turismo, la gastronomía y los servicios.

¿Y cuánto ganan las escuderías?

Los equipos también reciben una parte importante del dinero que genera el campeonato.

En 2025, Liberty Media reportó pagos a las escuderías por aproximadamente 1,400 millones de dólares, sin considerar ciertos incentivos adicionales.

A eso se suman sus propios patrocinios y acuerdos comerciales.

Pero competir cuesta una fortuna. Diseñar un monoplaza, desarrollarlo durante la temporada, mantener instalaciones y contratar personal especializado exige inversiones enormes.

Monoplaza con identidad de Royal Delux en el área de pits

Para 2026, el límite de costos regulados se estableció en 215 millones de dólares como cifra base, aunque algunas partidas quedan fuera y existen ajustes reglamentarios.

Por eso, recibir cientos de millones no significa necesariamente obtener ganancias extraordinarias.

Una industria donde todos buscan su lugar

El atractivo comercial de la Fórmula 1 también beneficia a empresas que nunca aparecerán sobre un monoplaza.

Hoteles, restaurantes, agencias de viajes, firmas de eventos y proveedores de servicios encuentran oportunidades alrededor de cada Gran Premio.

Para algunos, el gran negocio consiste en patrocinar una escudería. Para otros, basta con ofrecer una experiencia exclusiva a los visitantes adecuados.

La próxima vez que veas una carrera, observa también las marcas, los invitados en los palcos y las ciudades que compiten por recibir el campeonato.

Hay mucho dinero en juego, incluso antes de que se apague el primer semáforo.