Ferrari presentó en San Francisco el interior y la interfaz del Ferrari Luce, su nuevo deportivo totalmente eléctrico, un modelo que marca el inicio de una nueva etapa para la marca. Más que un simple lanzamiento tecnológico, el proyecto busca redefinir cómo se interactúa con un Ferrari cuando la electrificación entra en escena.

El nombre Luce —“luz” en italiano— funciona como declaración de intención. Ferrari plantea la electrificación como un medio para expandir la experiencia de manejo, no como un reemplazo de su ADN deportivo. Diseño, ingeniería y experiencia de usuario se integran para crear un habitáculo que combina tradición automotriz con una visión claramente orientada al futuro.

Un interior pensado como experiencia

El desarrollo del Ferrari Luce se realizó en colaboración con LoveFrom, el colectivo creativo fundado por Sir Jony Ive y el diseñador Marc Newson. Durante cinco años trabajaron junto al Ferrari Styling Centre para crear una interfaz que mezcla controles mecánicos de precisión con pantallas digitales multifuncionales.

La filosofía de diseño prioriza la interacción física. En lugar de depender exclusivamente de pantallas táctiles, el Luce incorpora botones, palancas e interruptores mecánicos, inspirados tanto en los deportivos clásicos de Ferrari como en los monoplazas de Fórmula 1. El objetivo es que cada acción del conductor tenga una respuesta clara y tangible.

Tecnología, materiales y detalle extremo

El habitáculo está construido alrededor de un volumen limpio y minimalista, donde cada componente tiene una función clara. El aluminio mecanizado —fabricado a partir de aleaciones recicladas— domina gran parte de los elementos estructurales, mientras que el vidrio Corning Fusion5 se utiliza en múltiples superficies para ofrecer resistencia y claridad óptica.

El volante, inspirado en los clásicos Nardi de los años cincuenta, está compuesto por 19 piezas de aluminio mecanizadas mediante CNC y pesa 400 gramos menos que los volantes actuales de Ferrari. Sus controles analógicos se organizaron tras más de veinte pruebas con pilotos de prueba de la marca para lograr una respuesta mecánica y acústica precisa.

Uno de los elementos más singulares es la llave del vehículo, fabricada también en vidrio Fusion5 e integrada con una pantalla E-Ink que cambia de color cuando se inserta en la consola central. Ese gesto activa una secuencia coreografiada donde el tablero y los paneles del interior se iluminan simultáneamente, marcando el inicio del vehículo.

Una cabina diseñada para reducir distracciones

El Ferrari Luce incorpora tres pantallas principales —instrumentos del conductor, panel de control central y pantalla trasera— organizadas para separar claramente entradas y salidas de información. El cuadro de instrumentos se mueve junto con el volante para mantener siempre la visibilidad óptima.

Los gráficos de la interfaz se inspiran en los instrumentos Veglia y Jaeger utilizados por Ferrari en los años cincuenta y sesenta, combinando estética analógica con tecnología digital OLED desarrollada en colaboración con Samsung Display.

El resultado es una cabina que busca algo poco habitual en el mundo de los autos eléctricos actuales: claridad visual y mínima carga cognitiva para el conductor.

La tercera fase del lanzamiento del Ferrari Luce, centrada en el diseño exterior del vehículo, está prevista para mayo de 2026 en Italia.