Muchos hombres creen que necesitan vacaciones completas para despejarse.
A veces necesitan algo mucho más simple: caminar treinta minutos sin urgencia.
Las respuestas importantes rara vez aparecen cuando fuerzas claridad. Normalmente aparecen cuando el cuerpo finalmente encuentra espacio para bajar el ritmo.
Y quizá por eso caminar solo sigue siendo uno de los hábitos más subestimados del hombre adulto contemporáneo.