Checo Pérez vuelve a conquistar Reforma: una celebración con sabor a revancha
Checo Pérez vuelve a conquistar Reforma: una celebración con sabor a revancha
Después de una difícil salida de Red Bull y un año alejado de la Fórmula 1, el piloto mexicano regresó a las calles de la capital para celebrar con más de 100 mil aficionados. Y lo hizo con dos grandes noticias bajo el brazo.
Hay pocas personas capaces de reunir a más de 100 mil mexicanos en Paseo de la Reforma un miércoles por la mañana. Sergio “Checo” Pérez es una de ellas.
El 28 de octubre, la avenida más emblemática de la Ciudad de México se convirtió en una pista improvisada. Había banderas, familias enteras, aficionados trepados a donde podían encontrar un mejor lugar y, sobre todo, muchas ganas de volver a ver a Checo detrás de un volante.
Entre la Diana Cazadora y el Ángel de la Independencia, el mexicano aceleró, quemó llantas y regaló algunas de esas famosas donas que tanto disfruta el público.
Pero para entender por qué esta exhibición fue tan especial, vale la pena recordar lo que ha vivido Checo durante los últimos dos años.
De Red Bull a quedarse sin asiento
A finales de 2024, la carrera de Sergio Pérez atravesó uno de sus momentos más complicados.
Después de cuatro temporadas con Red Bull, cinco victorias con la escudería y un subcampeonato mundial en 2023, sus resultados comenzaron a deteriorarse. La presión aumentó, llegaron las críticas y, finalmente, el equipo decidió separarse de él, a pesar de que todavía tenía contrato.
Checo se quedó sin asiento para 2025.
Para un piloto que llevaba compitiendo en Fórmula 1 desde 2011, pasar de luchar por podios a ver las carreras desde casa debió representar un cambio enorme.
Durante aquel descanso, el mexicano reconoció que sus últimos meses en Red Bull habían sido especialmente difíciles y que incluso había perdido parte de la motivación por competir.
Sin embargo, todavía tenía ganas de correr. Y apareció Cadillac.
Una segunda oportunidad llamada Cadillac
La marca estadounidense debutó en la Fórmula 1 en 2026 y eligió a Pérez y al finlandés Valtteri Bottas como sus pilotos.
El reto era considerable. Cadillac comenzaba desde cero, con todo lo que implica desarrollar un monoplaza, formar un equipo y competir contra escuderías que llevan décadas perfeccionando sus autos.
Los resultados han sido modestos. Hasta ahora, Cadillac no ha conseguido sumar puntos, aunque ha mostrado algunas mejoras durante la temporada.
Checo conoce perfectamente la diferencia entre conducir un auto ganador y ayudar a construir uno que algún día pueda serlo.
Y parece dispuesto a tener paciencia.
El mismo miércoles de su exhibición en Reforma se anunció que renovó su contrato con Cadillac hasta al menos 2029. A sus 36 años, todavía tiene planes importantes dentro del automovilismo.
Reforma le recordó cuánto lo quieren en México
La exhibición comenzó con un desfile de vehículos Cadillac, antes de que llegara el momento que todos esperaban.
Checo salió al volante de un monoplaza de Fórmula 2 adaptado con los colores de Cadillac. Aunque su apariencia recordaba al auto de Fórmula 1 del equipo, se trataba de un vehículo preparado especialmente para el espectáculo.
Hubo aceleraciones, frenadas, humo de neumáticos y aplausos a lo largo de Reforma.
Después, el piloto convivió con sus seguidores, firmó autógrafos y saludó desde un Cadillac convertible clásico.
“Los había extrañado”, les dijo.
Su compañero Valtteri Bottas también participó en la celebración y se ganó algunos aplausos hablando de su gusto por México y los tacos al pastor.
Para muchos de los presentes, aquella mañana fue la oportunidad de ver a su piloto favorito sin necesidad de comprar un boleto para el Gran Premio.
300 Grandes Premios y todavía hay camino por recorrer
Este domingo 1 de noviembre, Checo alcanzará una cifra reservada para muy pocos pilotos: 300 Grandes Premios de Fórmula 1.
En su trayectoria acumula seis victorias, 39 podios y un subcampeonato mundial. Ha pasado por seis escuderías y ha sobrevivido a momentos en los que su futuro parecía bastante incierto.
Quizá por eso su regreso tiene un significado distinto.
Hoy Checo no llega a México como favorito para ganar. Cadillac todavía está lejos de pelear con los equipos más rápidos de la parrilla.
Pero después de quedarse sin asiento, regresar a la Fórmula 1, comprometerse con un proyecto nuevo y celebrar 300 carreras frente a su gente tiene su propio mérito.
El miércoles, Reforma se lo recordó con más de 100 mil voces.
Y aunque el domingo el resultado dependa de lo que pueda conseguir sobre la pista, hay algo que ya quedó bastante claro: México sigue estando con Checo.






