Se trata de una técnica de control de orgasmo, en la cual puedes estar muy cerca del momento del orgasmo, pero se logra detener la estimulación, esperar un poco y continuar con el sexo o la masturbación.
De esta manera se logra prolongar el placer y se pueden alcanzar nuevos niveles de excitación cuando logras resistirte. También, gracias al edging, el sexo dura mucho más tiempo y extiende la deliciosa sensación del orgasmo y, en parte, aumenta la intensidad de este.
Es funcional tanto para hombres como para mujeres, y el utilizar movimientos rápidos, lentos, circulares y hasta usar juguetes sexuales pueden ser la clave. Asimismo, elimina los bloqueos y ayuda a adquirir confianza en uno mismo.
Pero ¿cómo es que funciona? El edging logra que el flujo sanguíneo del cuerpo se dirija hacia la zona de los genitales y la pelvis, haciendo que se calienten, se sensibilicen de forma interna y logre que el orgasmo final (cuando decidas que es el momento de llegar o no puedas más) sea absolutamente increíble.
Por otro lado, el cuerpo al excitarse y preparase para lograr el orgasmo, coordina con el cerebro junto a un despliegue hormonal, acelerando tu ritmo cardíaco, la respiración, la circulación sanguínea, la presión arterial y hasta la piel; todo se vuelve más sensible y, al detener este proceso, todo se acumula y se vuelve muy poderoso cuando se reanuda y culmina.
Para conseguirlo, requieres centrar tu mente y mantenerla enfocada en el ahora; esto ayuda a que la técnica resulte más simple y a disfrutar de forma plena de todas las sensaciones placenteras durante todo el sexo.
Con esta sencilla y divertida técnica puedes alcanzar orgasmos increíbles y de lo más intensos que nunca has tenido, además de que pueden ir acompañados de eyaculaciones más abundantes de lo normal.
Quizá te estés preguntando ¿cuánto tiempo debes alargar este proceso? Bueno, eso depende de ti, hasta podemos sugerirte que practiques tú solo antes, al masturbarte, para medir el tiempo que inviertes y cuánto tiempo te lleva estar preparado para el orgasmo final, cuando esté más intenso, etc.
Al practicar tú solo podrás concentrarte en las sensaciones que experimenta tu cuerpo; de esta forma podrás volverte todo un experto, disfrutando de esas contracciones que vienen con la liberación y te llevan a un inmenso mar de placer.