Bajos profundos, beats lentos, voces íntimas y una atmósfera que parece soundtrack para manejar de noche por una ciudad mojada.

Eso es, en buena medida, el trip hop.

Nació en Bristol a principios de los noventa, cuando músicos y DJs comenzaron a mezclar dub, hip-hop, soul, electrónica y jazz con una libertad que terminó dando a la ciudad un sonido propio.

Bristol bajó el tempo

Mientras buena parte de Inglaterra vivía la explosión del rave, Bristol tomaba otro camino.

Los sound systems de la ciudad ya mezclaban reggae y dub con hip-hop estadounidense, punk y soul. De ese ambiente surgió The Wild Bunch, colectivo del que después saldrían Massive Attack y Tricky.

Cuando Massive Attack publicó Blue Lines en 1991, apareció una manera distinta de entender la música electrónica: beats pausados, bajos profundos y mucho espacio para voces, samples y silencios.

El término trip hop llegaría en 1994. El periodista Andy Pemberton lo utilizó en Mixmag para describir In/Flux, de DJ Shadow, y pronto quedó asociado con aquel sonido que ya estaba tomando forma en Bristol.

The Wild Bunch performing at the Dug-Out Club, 1984. Left to right: Milo, Daddy G, Nellee Hooper, Willie
Massive Attack, Portishead y Tricky

Massive Attack es el mejor punto de partida. Blue Lines puso las bases y Mezzanine llevó el género hacia un territorio más oscuro y denso. Basta escuchar Angel para entender cuánto puede hacer un bajo con muy pocos elementos alrededor.

Portishead agregó elegancia y fragilidad. Dummy, de 1994, mezcla beats de hip-hop, jazz, guitarras cinematográficas y la voz de Beth Gibbons. Glory Box sigue resultando tan sensual como inquietante.

Tricky llevó esas mismas influencias hacia un lugar más áspero. Maxinquaye, con Martina Topley-Bird, es íntimo, claustrofóbico y deliberadamente incómodo.

Compartían ciudad y referencias, pero cada uno construyó un sonido propio.

Cinco canciones para entrar al trip hop

No hace falta comenzar con una playlist interminable.

Massive Attack — Unfinished Sympathy
Soul, electrónica y hip-hop en uno de los temas que definieron el sonido de Bristol.

Portishead — Glory Box
Sensual, elegante y oscura.

Tricky — Hell Is Round the Corner
El lado más áspero del género.

DJ Shadow — Midnight in a Perfect World
Una visión estadounidense construida alrededor de samples y atmósferas.

Massive Attack — Angel
Bajo, tensión y oscuridad llevados al extremo.

Después vale la pena escuchar completos Blue Lines, Dummy, Maxinquaye, Endtroducing….. y Mezzanine.

Treinta años después

El trip hop nunca necesitó un gran revival porque tampoco desapareció por completo.

Tres décadas después, sus mejores discos siguen sonando tan alternativos como cuando aparecieron.